Superficie del Parque Nacional Patagonia Argentina:

53.000 hectáreas

Superficie del Parque Patagonia (en formación):

180.000 hectáreas

Ubicación:

Noroeste de la provincia de Santa Cruz, Argentina

Ecosistema:

Estepa, con mesetas de altura, grandes lagos y valles glaciares.

Valores de conservación destacados:

Muestra representativa de la zona de meseta y cañadones del río Pinturas; poblaciones de especies amenazadas, raras, o endémicas como el macá tobiano, la gallineta austral, el huroncito patagónico; poblaciones saludables de guanacos, pumas, choiques, y otros grandes vertebrados patagónicos.

Atractivos destacados:

La meseta del lago Buenos Aires, la costa de los lagos Buenos Aires y Pueyrredón, la ruta provincial escénica 41 —o “camino del Zeballos”— con muestras espectaculares de diversas formaciones volcánicas, y el parque provincial Cueva de las Manos al este del Circuito, que alberga pinturas rupestres de más de 9 mil años de antigüedad.

Carbono almacenado:

1.313.870 millones de toneladas métricas

Equipo de Coordinación:

Mauro Prati
Coordinador de Parques y Comunidades

Mauro es nacido y criado en Perito Moreno, provincia de Santa Cruz. Activista ambiental innato, se formó profesionalmente en las áreas artísticas de fotografía y realización audiovisual, y durante varios años trabajó en proyectos de permacultura y bioconstrucción. Desde el año 2017 forma parte del equipo del Proyecto Parque Patagonia de Fundación Rewilding Argentina. Participó activamente en el desarrollo de infraestructura de uso público en Portal La Ascensión, Portal Cañadón Pinturas y la estación biológica “El Unco”, junto a un equipo de trabajadores y trabajadoras locales que consolidó a lo largo de los años. En la actualidad, se desempeña como coordinador de ese proyecto, llevando adelante la administración y organización de los portales.

Emanuel Galetto
Coordinador de Conservación

Emanuel es técnico guardaparque egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Comenzó a vincularse con Fundación Rewilding Argentina como voluntario del proyecto de reintroducción de oso hormiguero gigante, en el año 2012. En el año 2013 comienza a trabajar formalmente en la fundación como asistente de campo en ese mismo proyecto, en Rincón del Socorro, Iberá. En el año 2014 queda a cargo de la coordinación de los proyectos de reintroducción de osos hormigueros, venados de las pampas, pecaríes de collar y tapires en Rincón del Socorro. A partir del año 2018 se traslada a la provincia de Santa Cruz para coordinar los proyectos de Rewilding en el Parque Patagonia, cargo que ocupa actualmente.

PARQUE PATAGONIA

Un circuito binacional para el desarrollo local

La existencia de dos parques nacionales de idéntico nombre, rodeados por rutas icónicas como la nacional 40 (Argentina) y la carretera austral (Chile) y caminos escénicos transversales, como las rutas 41 y 43 en Argentina, convierten a esta región, que abarca el noroeste de la provincia de Santa Cruz, en un sitio ideal para posicionarse como un destino turístico binacional.

Los pasos fronterizos ubicados al margen de los grandes lagos Buenos Aires y Pueyrredón, que comparten ambos países, determinan un circuito de aproximadamente 600 kilómetros a lo largo de un territorio de 12 mil kilómetros cuadrados, que permiten conocer procesos geológicos, ecológicos, históricos y culturales propios de este sector de la provincia y su región homóloga en Chile.

La región es única, bella y rica en oportunidades, pero muy sensible a los efectos climáticos y a los usos intensivos del suelo. En la actualidad, la mayor parte de los habitantes de Santa Cruz vive en las ciudades. Si bien la historia productiva de la provincia estuvo basada en la cría de ovejas, en las últimas décadas muchas estancias han vivido un despoblamiento debido a la erupción de volcanes y acumulación de cenizas, a la pérdida de productividad de los suelos, y a la dificultad de encontrar personal capacitado y dispuesto a trabajar en tareas rurales ganaderas. Otras fuentes de trabajo, como la minería y la producción de frutas finas en el norte de Patagonia, son mejor remuneradas y han impactado en la matriz productiva tradicional de la región.

Este escenario determinó la necesidad de repensar nuevas formas de producción. Con la presencia del Parque Patagonia, una parte importante y diversa de la población local se beneficia de la producción de naturaleza a través de la prestación de servicios relacionados al turismo, a la conservación y manejo de vida silvestre, y a la generación de nuevos emprendimientos comerciales con marca de origen.

El proceso de formación del Parque Nacional Patagonia

La idea de crear una unidad de protección nacional en la región donde sobreviven las últimas colonias reproductivas, numéricamente destacadas, del macá tobiano surgió de especialistas que realizaban campañas de investigación en el área. En 2007, vecinos de la localidad de Los Antiguos, mediante cartas a las autoridades nacionales, reclamaron el mismo objetivo, para proteger a la cuenca del lago Buenos Aires de proyectos de minería de oro. Para esa época, las organizaciones Aves Argentinas y Ambiente Sur estaban retomando las prospecciones y censos de macá tobiano en las mesetas occidentales santacruceñas, relevadas por Fundación Vida Silvestre Argentina años antes, y propiciaban la creación de un parque nacional en alguna de esas áreas claves para la especie.

Tras los equipos técnicos de la Administración de Parques Nacionales recibir un informe por parte de estas organizaciones que mostraban las mesetas utilizadas por el macá tobiano, se inicia la búsqueda de tierras fiscales que las incluyeran. En 2009, detectaron un área de tierras fiscales en la Meseta Lago Buenos Aires, que incluía ambientes de importancia para el macá tobiano. A partir de ello, la idea de crear un parque nacional en esta meseta en particular, propiciada por las autoridades de la Administración de Parques Nacionales, encontró positivo eco en el Poder Ejecutivo y legisladores de la provincia de Santa Cruz. Todo este proceso se llevaba a cabo con el impulso y participación activa de las organizaciones Aves Argentinas, Ambiente Sur y Fundación Rewilding Argentina —en ese entonces, Fundación Flora y Fauna Argentina—, actores claves en los trabajos de investigación, prospección, conservación y divulgación sobre la problemática del macá tobiano.

En 2012, Fundación Rewilding Argentina adquirió el establecimiento El Sauco, con el objetivo de proteger intensamente uno de los sitios más importantes de nidificación del macá tobiano. El siguiente año, la provincia de Santa Cruz cedió jurisdicción y dominio de tierras a favor del Estado Nacional con el objetivo de crear un parque nacional, y en 2014 se sancionó la Ley Nacional Nº 27.081 que crea el Parque Nacional Patagonia.

Sobre la Meseta Lago Buenos Aires se encuentran cientos de petroglifos realizados por pueblos ancestrales de cazadores de guanacos, cuyas representaciones de paisajes y grandes manadas de esta especie, que definió su cultura, permanecen casi intactas. Futuros sectores del parque incluyen una muestra representativa del cañadón del río Pinturas, que rodea al Parque Provincial Cueva de las Manos y al sitio patrimonio de la humanidad declarado por UNESCO del mismo nombre, con arte rupestre de unos nueve mil años de antigüedad.

Nuestra visión es la unión de esta área protegida con el Parque Nacional Patagonia Chile, ubicado sobre el límite con Argentina, con el fin de formar un gran parque y destino binacional de turismo de naturaleza, trascendiendo fronteras humanas en pos de la conservación de los valores naturales y culturales de Patagonia. Para ello, continuamos trabajando para ampliar la superficie protegida del Parque Nacional Patagonia.

El amenazado Macá tobiano nidifica en las lagunas de altura sobre la Meseta Lago Buenos Aires, hoy protegidas por el Parque Nacional Patagonia. Foto: Hernán Povedano.

REWILDING PATAGONIA

La Estepa Patagónica de Santa Cruz, hoy protegida en parte por el Parque Patagonia, no fue inmune a los procesos de extinción y reducción poblacional observados en el resto de Argentina. El huemul y el huillín desaparecieron a nivel regional, mientras que el chinchillón anaranjado, el coipo y la gallineta austral sufrieron extinciones locales, disminuyendo sus números y alterando la conectividad entre poblaciones. Otras especies como el puma, el guanaco, el choique y el cóndor andino, los mayores exponentes de la fauna terrestre de Patagonia, también han sufrido drásticas reducciones en sus números.

Como resultado, procesos ecológicos clave, como la depredación y las migraciones, han sido alterados con profundos impactos negativos sobre el ecosistema. En la Patagonia árida, nuestras metas incluyen reintroducir las especies hoy ausentes y aumentar los números de las especies presentes pero diezmadas, con el objetivo final de reestablecer los procesos ecológicos típicos de la estepa.

Estación Biológica El Unco

El Cañadón Pinturas es un ambiente único, de incomparable belleza y biodiversidad. En su paisaje destacan los imponentes paredones rocosos de hasta 300 metros de altura y el río Pinturas, que nace en la meseta del lago Buenos Aires y llena de vida cada rincón del cañadón.

Sin embargo, muchas de las especies más emblemáticas de este ambiente han desaparecido o sufrido una reducción significativa de sus números por mano del hombre. Los juncales, islas de biodiversidad en la árida estepa y hogar de cientos de aves, han ido reduciendo su extensión e incluso desapareciendo de muchas zonas del cañadón, por la presencia de flora exótica y pastoreo excesivo por ganado. Hoy estamos trabajando para recuperar el esplendor y buen funcionamiento de este ecosistema mediante un innovador proyecto de rewilding. Nuestro equipo se ha instalado en la estación biológica “El Unco” para conocer, estudiar y recuperar la fauna originaria de la Estepa Patagónica.

Las cámaras trampa son una herramienta fundamental para conocer el comportamiento de la fauna. Cañadón Pinturas, Parque Patagonia Argentina. Foto: Rafa Abuin.

Las especies con las que trabajamos en el Parque Patagonia

Puma

Foto: Hernán Povedano.

El arquitecto del ecosistema

El puma (Puma concolor) es un gran felino capaz de adaptarse a distintos ambientes y presas, característica que lo ha convertido en la especie de carnívoro con mayor distribución en el continente americano. Puede alcanzar los 90 kilos, y es un excelente cazador de emboscada. Su principal presa en Patagonia es el guanaco.

La presencia del puma determina el buen estado y funcionamiento del ecosistema, al regular el número de herbívoros y carnívoros medianos, con un impacto positivo sobre la flora y fauna de la región. En el Cañadón Pinturas, estamos trabajando para conocer y poner en valor el rol ecológico de este gran depredador.

Guanaco

Foto: Hernán Povedano.

El migrador ancestral de Patagonia

El guanaco (Lama guanicoe) es un camélido sudamericano de hábitos diurnos y el mayor herbívoro de la Patagonia, llegando a pesar 130 kg. Durante el verano forma pequeños grupos familiares compuestos por un relincho (el macho), algunas hembras, y sus chulengos (las crías).

El guanaco mantiene una importancia trascendental en la ocupación humana de la región, habiendo moldeado la cultura de los pueblos originarios desde hace más de nueve mil años. En invierno se los puede ver en grupos de a cientos de individuos, a pesar de que sus poblaciones han disminuido en forma notable en las últimas décadas. Estamos trabajando para recuperar el espectáculo de las grandes migraciones de esta especie, entre los sitios de veranada ubicados en las mesetas y los sitios de invernada localizados en los cañadones.

Huemul

Foto: Hernán Povedano.

El ciervo nativo de la estepa

Junto con el guanaco, el huemul (Hippocamelus bisulcus) es el otro gran herbívoro de Patagonia. Habitó en el pasado la Estepa Patagónica, incluyendo al cañadón del río Pinturas, donde su presencia fue común hasta fines del 1800, como atestiguan numerosos exploradores que recorrieron esta zona.

Debido a una gran presión de caza, a la competencia con el ganado y a las enfermedades que éste introdujo, el huemul quedó relegado a zonas poco accesibles de la Cordillera de los Andes en el sur de Chile y Argentina, donde a duras penas subsisten los últimos 2000 ejemplares.

El equipo de Rewilding Argentina en el Parque Patagonia trabaja para que la estepa vuelva a contar con poblaciones saludables de huemules, ambiente de donde nunca debió desaparecer.

Choique

Archivo Tompkins Conservation

El veloz corredor de la estepa

El choique (Rhea pennata) es la segunda ave corredora más grande de América, y está desprovista de capacidad de vuelo. Habita las estepas de Patagonia y se alimenta principalmente de plantas e invertebrados. Puede alcanzar el metro de altura, y pesar hasta 30 kg. El macho se encarga de la incubación y cuida de los charitos —o pichones— mientras que varias hembras proveen de huevos a su nidada.

Nuestro equipo de rewilding trabaja para eliminar las amenazas que han provocado la declinación de la especie en el Parque Patagonia, aumentar sus números, y generar poblaciones fuentes que sirvan para reintroducir al choique en otros sitios de Argentina donde ha sido eliminado poblaciones saludables de huemules, ambiente de donde nunca debió desaparecer.

Cóndor andino

Archivo Tompkins Conservation

El vigía de los Andes

El cóndor andino (Vultur gryphus) es el ave voladora más grande del mundo, alcanzando los 3 metros de envergadura alar y los 15 kilos de peso. Puede desplazarse cientos de kilómetros en un mismo día, y para poder recorrer estas distancias debe aprovechar las corrientes ascendentes de aire caliente. Su plumaje adulto es de color negro, con plumas blancas alrededor del cuello y el dorso de las alas. La cabeza no tiene plumas, y los machos poseen una cresta carnosa sobre la misma. Se alimenta de animales muertos, cumpliendo un rol esencial al evitar la diseminación de enfermedades en las áreas donde habita.

Nuestro equipo trabaja para detener prácticas de control indiscriminado de depredadores mediante el uso ilegal de venenos, que provocan mortandades masivas de esta magnífica ave. También para proteger los extensos territorios que necesita esta especie para sobrevivir.

Chinchillón anaranjado

Un chinchillón anaranjado descansa y se asolea en los paredones rocosos del Parque Patagonia, por donde se desplaza con agilidad. Foto: Franco Bucci.

El centinela del cañadón

El chinchillón anaranjado (Lagidium wolffsohni) es un roedor de hasta 3,5 kg de peso que presenta una distribución restringida al oeste de Santa Cruz y zonas aledañas de Chile. Localmente conocido como ardilla, habita en los roquedales y grietas de cañadones o acantilados, alimentándose de las pequeñas plantas que crecen cerca de sus refugios. Durante el día prefiere asolearse en zonas expuestas, y se muestra más activo durante la noche.

Estamos trabajando para recuperar las poblaciones de esta especie en paredones rocosos de donde ha desaparecido, por causa de acciones del hombre, en especial la caza.

Gallineta austral

Un ejemplar de gallineta austral camina sobre las aguas congeladas de un humedal del Parque Patagonia. Foto: Franco Bucci.

Una pequeña ave entre juncales

La gallineta austral (Rallus antarcticus) es una inusual ave que habita en los humedales de la Estepa Patagónica, y es mayormente desconocida para la gente local. Se alimenta de invertebrados que encuentra entre los juncales que habita, que recorre caminando o con cortas carreras. En condiciones favorables logra sacar hasta dos camadas de pichones durante el verano. Muy raramente se la ve volar y en inviernos de bajas temperaturas migra en dirección norte, con destinos poco conocidos.

El Parque Patagonia es, sin dudas, el mejor sitio para la observación de esta especie amenazada. Estamos trabajando para recuperar los juncales que han sido degradados, y de donde la especie ha desaparecido, para reintroducir individuos y generar nuevas poblaciones. Mediante el monitoreo de gallinetas se espera entender sus rutas migratorias y sus hábitos en Patagonia.

Gato del pajonal

Foto: Sebastián Castillo.

El gato del pajonal (Leopardus colocolo) es un felino de cabeza redonda, cuerpo robusto, patas cortaspelaje largo y con las orejas en punta. Las patas delanteras están rayadas transversalmente de pardo oscuro a negro, la cola presenta anillos incompletos o difusos de la misma coloración, y el dorso es grisáceo amarillento. Se refugia en matorrales o roquedales; es un depredador versátil que prefiere la caza de aves terrestres, ratones y cuises.

En Parque Patagonia, desde Fundación Rewilding Argentina trabajamos para conocer y poner en valor el rol ecológico de unos de los depredadores más eficaces en la regulación de las poblaciones de roedores.

Coipo

Foto: Hernán Povedano.

El coipo (Myocastor coypus) es un roedor de gran tamaño, pudiendo pesar hasta 10 kg. Posee un abundante pelaje marrón y el hocico recubierto de un parche blanco. Los grandes incisivos son de un llamativo color anaranjado.

Se distribuía por toda la cuenca del río Deseado, incluyendo los ríos Pinturas y Ecker y los humedales del cañadón Caracoles. La persecución para obtener su piel y la desaparición de la vegetación acuática han hecho que desaparezca de extensos sectores de la provincia de Santa Cruz.

En los humedales de la estepa patagónica, desde Fundación Rewilding Argentina trabajamos para recuperar las poblaciones que han desaparecido de sectores del río Pinturas y del cañadón Caracoles.

ECONOMÍA REGENERATIVA

Un Oasis de Biodiversidad

Sendero hacia la meseta del lago Buenos Aires en Portal La Ascensión, Parque Patagonia Argentina. Foto: Beth Wald.

El Circuito Binacional Parque Patagonia ofrece un recorrido de unos 600 kilómetros que permite conocer procesos geológicos, ecológicos, históricos y culturales propios del sector noroeste de la provincia de Santa Cruz, y su región homóloga en Chile. Sus valores, los sueños colectivos y la fuerza productiva de sus habitantes ubican a las comarcas vecinas frente a una nueva oportunidad de desarrollo local.

Además de ofrecer gran diversidad de paisajes geológicos, glaciares, lagos y ríos, y la variedad de ambientes que posicionan el destino entre los más bellos de la región, este circuito nos invita a formar parte de la historia de las primeras ocupaciones humanas a través de las pinturas rupestres, petroglifos y numerosos sitios con restos arqueológicos de los cañadones del río Caracoles, el río Pinturas, y la meseta del lago Buenos Aires.

En el futuro, este destino turístico tendrá reconocimiento, también, por la abundancia de fauna y la posibilidad de presenciar las grandes migraciones de guanacos, con sus especies acompañantes y grandes predadores asociados. Será a lo largo del Circuito Binacional Parque Patagonia donde se pueda admirar un ecosistema completo, haciendo una inmersión en la vastedad y abundancia de una región que permitió el desarrollo de la “cultura del guanaco”.

En trabajo conjunto con autoridades locales y provinciales, y con apoyo en la prensa especializada para promover la región, el Parque Patagonia cuenta con todo lo necesario para convertirse en uno de los destinos naturales y culturales más reconocidos de Sudamérica, ofreciendo una nueva alternativa de desarrollo para las comunidades vecinas vinculada al turismo de naturaleza.

Portal La Ascensión

Cultura inmersa en la naturaleza

“La Proa” de la meseta del lago Buenos Aires, portal La Ascensión, Parque Patagonia Argentina. Foto: Miguel Coranti.

El casco de La Ascensión, una histórica estancia patagónica, es uno de los portales de acceso más conocidos del Parque Patagonia. El equipo local de Rewilding Argentina ha trabajado a lo largo de los años para reciclar sus instalaciones para el uso público, como una antigua escuela reconvertida en centro de visitantes, un centro cultural emplazado en el tradicional galpón de esquila, y talleres donde emprendedores locales ofrecen propuestas gastronómicas, artesanías y actividades de turismo de naturaleza.

La Ascensión ofrece, también, una amplia red de senderos de variada dificultad que conectan el centro de visitantes con el lago Buenos Aires y con la meseta del mismo nombre, en cuyas lagunas nidifica el amenazado macá tobiano, una especie endémica en peligro de extinción.

Portal La Ascensión es hogar de guanacos, zorros, zorrinos y pumas, además de ser un excelente sitio para el avistamiento de aves. Choiques, martinetas, cachuditos, ratonas, tachuríes, loicas, zorzales, cauquenes y bandurrias son fáciles de encontrar en los distintos ambientes de este sector. También habitan aquí algunas especies de rapaces y, en las lagunas, una buena variedad de patos, cisnes, flamencos, gallaretas y macás.

Este atractivo portal cuenta con un espacio agreste con asadores y parrillas, a orillas del lago Buenos Aires, y dos antiguos puestos de estancia reacondicionados como refugios, habilitados para pernocte y campamento de visitantes.

Portal Cañadón Pinturas

Que lo salvaje te descubra

Más de 20 kilómetros de senderos recorren los paredones rocosos del Portal Cañadón Pinturas, Parque Patagonia Argentina. Foto: Florian von der Fecht.

Portal Cañadón Pinturas se ubica sobre la mítica ruta 40, a 54 kilómetros al sur de la localidad santacruceña de Perito Moreno.

Este joven portal comprende una sorpresiva diversidad de fauna silvestre y paisajes, conformados por imponentes farallones, vistas panorámicas precordilleranas, tierras de colores vibrantes, y cañadones profundos. Una red de más de 20 kilómetros de senderos auto-guiados ofrece diferentes niveles de dificultad para quienes desean explorar este sector del Parque Patagonia.

Los mismos cañadones que inspiraron a los primeros cazadores recolectores a plasmar sus huellas durante siete mil años de ocupación en la Cueva de las Manos, Alero Charcamata y otros sitios del portal, son hoy el escenario donde el equipo de rewilding de nuestra fundación trabaja para recuperar el esplendor y buen funcionamiento del ecosistema.

El objetivo: recomponer los ambientes y la abundante fauna nativa, restituir sus interacciones ecológicas, y promover experiencias en la naturaleza a través del senderismo activo y el avistamiento de grandes mamíferos.

Este portal cuenta con un cómodo refugio en donde emprendedores de las comunidades aledañas ofrecen diversas propuestas de ecoturismo, una actividad que ya representa una oportunidad alternativa de desarrollo basada en la conservación de los valores naturales y culturales de la región.

En el Parque Patagonia, donde los animales se encuentran protegidos, los guanacos rápidamente pierden el miedo a los humanos y permiten ser fotografiados a corta distancia en las proximidades al refugio La Posta de los Toldos. Foto: Florian von der Fecht.

Ruta Escénica 41

Un viaje en el tiempo

La Ruta Escénica 41 ofrece más de 170 kilómetros de vistas impresionantes, como la del Cerro Colorado. Foto: Christian Emmer.

La Ruta Provincial 41 —o Ruta Escénica 41— une las localidades de Los Antiguos, Lago Posadas y, más recientemente, conecta con el Parque Nacional Perito Moreno. Este espectacular camino atraviesa cambiantes paisajes de bosque, estepa, pastizal de altura y cordillera. Al recorrer la Ruta Escénica 41 desde Los Antiguos hacia el sur, se bordea el río Jeinimeni, límite natural con Chile; el Monte Zeballos; el lago Ghío; y los cerros Colorado, San Lorenzo, Lápiz y Colmillo. Durante todo el trayecto, acompaña el perfil de la meseta del lago Buenos Aires, y se pueden avistar gran cantidad de especies de aves, como el cisne de cuello negro, el cauquén, variedades de patos, y el omnipresente cóndor andino.

Encontrá más información en www.parquepatagoniaargentina.org

COMUNIDADES

El Parque Patagonia Argentina nace con el doble objetivo de asegurar un ecosistema saludable y generar producción de naturaleza a escala regional. La producción de naturaleza es un modelo alternativo de desarrollo que ofrece oportunidades sostenibles a partir de la conservación, recuperación y posicionamiento turístico de los valores naturales y culturales de una región. Este modelo cobra una relevancia destacada en Parque Patagonia, dado que aporta el atractivo del espectáculo de la fauna silvestre a zonas donde ya existen atractivos paisajísticos y culturales.

Este modelo de área protegida permite compatibilizar visiones que durante mucho tiempo parecieron contrapuestas: la conservación y la producción. Para garantizar el éxito de esta doble visión hay factores importantes a tener en cuenta, como encontrar la escala apropiada para la producción de naturaleza, que por lo general demanda grandes extensiones de territorio. En este caso, el Parque Patagonia tiene la ventaja de poder ofrecer un esquema de trabajo binacional que beneficie a toda la región.

En los Portales La Ascensión y Cañadón Pinturas, trabajamos con las comunidades de Los Antiguos, Perito Moreno y Lago Posadas en el desarrollo de emprendimientos productivos asociados al turismo y al uso público del parque.

Con este enfoque nacieron los Emprendedores de Portal La Ascensión, quienes ofrecen experiencias al aire libre, gastronomía y artesanías al creciente público que visita este portal. También, en Portal Cañadón Pinturas estamos desarrollando experiencias de turismo de naturaleza basadas en el avistaje de fauna, el senderismo y la educación ambiental que han convocado a las comunidades vecinas a participar activamente de sus áreas naturales y públicas.

Con el apoyo de la Secretaría de Turismo de la Provincia de Santa Cruz, la Dirección de Turismo de Perito Moreno y Los Antiguos, el Curso de Guías Idóneos ofreció nuevas oportunidades de desarrollo a hombres y mujeres que buscan prosperar en su tierra a través de la revalorización de la vida silvestre, capaz de potenciar nuevas y demandadas experiencias de turismo de naturaleza.

Guías de naturaleza ofrecen sus servicios para experimentar la belleza natural del Parque a través del senderismo y el avistamiento de fauna nativa. Foto: Christian Emmer.